domingo, 25 de enero de 2015

EFEMÉRIDES DE LA NACIÓN CANARIA




UNA HISTORIA RESUMIDA DE CANARIAS

PERIODO COLONIAL 1491-1500

CAPITULO I-XXXVIII



Eduardo Pedro García Rodríguez



1497 Marzo 2.  Burgos AS, RS,.ACW, pc. XXa-1497/7-9.

Pedro Mexía -Ynçitatiua.

Don Fernando e Doña Y sabel etc. A vos el nuestro governador e juez de rresidencia de la ysla de la Gran Canaria, salud e gracia. Sepades que Pedro Mexía, vezino de la dicha ysla, nos hizo rrelación etc. diziendo que al tiempo que nos mandamos conquigtar la dicha ysla quél fué e estovo en la dicha conquista syrviendo con vn cauallo e armas, e que después que fenesció la dicha conquista, él llevó allá su muger e fijos e rresidió en ella ocho años e más tiempo como los otros vezinos de la dicha ysla, e que en este tienpo Pedro de Vera, nuestro governador que a la sazón hera, diz que rrepartió ciertas tierras e heredades a ciertos vezinos de la dicha ysla, entre las quales diz que le dio a él ciertas tierras que son el rrío de la Umasta, las quales diz que cercó luego e hizo vn molino en el dicho rrío en que gastó munchos dineros e que estando asy de asiento en la dicha isla diz que vino nueva como los vezinos de la ysla de la Gomera diz que se avían levantado contra Hernand Peraça, cúya hera la dicha ysla, e lo ovieron muerto e que nos ovimos mandado al dicho Pedro de Vera que luego partiese para la dicha ysla con la más gente que pudiese e con los otros vezinos de la dicha ysla..; que con él fueron diz que él fué en su conpanía a la dicha ysla de Gomera adonde diz que tenían cercada a Doña Beatriz de  Bouadilla, muger e hijos del dicho Peraça, para los matar, e que a rruego del dicho Pedro de Vera diz que quedó en la dicha ysla con la dicha Doña Beatriz e sus fijos porque diz que le dixo que en ello nos servía muncho. E que estando en la dicha ysla  de Gomera con la dicha Doña Beatriz  que Pedro de Vera, nuestro governador le quito las dichas tierras que diz, que asy le  movo dado e el molmo que avla hecho en el dicho rrlo avlendo icomo diz que gastó muncha parte de su hazienda con él, en lo, qual diz que él avía rrescibido e rresibió muncho agrauio e daño e nos suplicó e pidió por merced sobre ello le proueyéseos de rremedio con justicia mandándole boluer las dichas sus tierras e molino pues el avla y do a la dicha ysla e quedado en ella en nuestro seruicio e con acuerdo del dicho Pedro de Vera  e que sobre ello proveyésemos como la nuestra merced fueseo E nos touím.oslo por bien por que vos mandamos que luego veades lo suso dicho, e llamadas e oydas las partes, fagáys e administréys en todo conplimiento de justicia etc. E non fagades ende al etc. Dada en la noble cibdad de Burgos, a dos días del mes de março año etc. de mill e quatrocientos e noventa e syete. Don Aluaro, Johannes dotor, Andrés doctor, yo Juan Ramírez etc. (D.J. Wölfel)

1497 Marzo 22.
Conozco yo Alonso de Lugo... a vos Mateo Viña, ginovés, e digo q. por cuanto en un asiento.q. yo con vos e vuestros Compañeros hovimos fecho e concertado q. los esclavos e otros bienes q. han sido hurtados en la isla de Tenerife sean vuestros afuera
los q. se hallaren en la dha. isla de Tenerife e así mismo en la Palma q. no podades entender salvo q. quede para mí, el dho. Governador; por la presente digo q. me place q. todos los esclavos e ganado e otras cosas q. en las dhas. isla de Tenerife e la Palma o
la Gomera se hallaren tengáis VoS el dho. M. V. la tercia parte de todo ello q. así se hallare. Otro sí yo vos prometo de dar una carta para Pedro López de Villera, canónigo, para q. a él podades demandar cuenta de los maravedís q. vos e vuestros compañeros
le distes en Sevilla e q. todo lo q. dél sacardes lo partamos por demedios yo e vos el dho. M. V. Otrosí por cuanto vos el dho. M. V. habéis trabajado mucho e gastado en la conquista de Tenerife, yo el dho. Governador vos hago donación e merced de las tas. de Anaga para q. nadie pueda entrar en ellas, entiéndese desde la primera sierra q. está del cabo de la torre hasta el valle de la Higuera e los Sauzes aguas vertientes a la mar para q. sean vuestras e dello vos daré un contrato de escritura pública de la manera q. vos lo dixerdes Como lo hize a Fernando del Hoyo ayudante en la cámara del Rey. E porq. es verdad díos este albalá firmado de mi mano q. fue fecho 22 días del mes de marzo de 97 años. Entiéndese q. ha de haber la cuarta parte así de los esclavos Como de los ganados, Como de la cuenta de Villera de lo q. le alcanzare de los maravedís q. gastó e recibió en Sevilla e así mismo la cuarta parte de los esclavos, se entiende de los hurtados, a fuera de los de Antón Sanches e Pedro Benites, pero de todas las otras personas haigáis la dha. cuarta parte, la cual vos asigno por vuestra para lo cual vos doy este albalá. Fecho en Sevilla a 29 de marzo. Alonso de Lugo [Fecha del traslado por Antón de Vallejo, 19 de julio de 1508 en la villa de S. Cristóbal q. es en la isla de Tenerife]. (Datas de Tenerife, libros I al IV)

1497 Marzo 29. “Todavía otorgó don Alonso una segunda antes de regresar a la  isla. Fue a favor de Mateo Viña, uno de los genoveses que habían financiado su empresa y el
único que había participado personalmente en la misma. Probablemente se trata de un pago parcial de sus créditos, que no pudo satisfacer con el reparto del bótín, compuesto de esclavos y ganados, pues, excluidas las tierras y aguas, no había otra cosa que rapiñar en Tenerife. Tampoco Viña tuvo motivos de felicitarse por la lealtad de Lugo a su palabra.

Estas circunstancias económicas y la carencia de otros recursos para satisfacer a sus acreedores, como no fuese el botín humano capturado de cualquier manera en la conquista, pueden explicarnos, ya que no justificar, la conducta codiciosa y a menudo desleal que observó Alonso de Lugo con los canarios vencidos y sometidos en las dos islas que acababa de conquistar. Tal vez la historia debe limitarse a explicar los hechos:
la justificación o la condena de los mismos es cosa que queda fuera de su campo y corresponde a la ética; y aun así, conviene no olvidar los tiempos y los ambientes, esto es, el modo de pensar de los contemporáneos.

De esta conducta sin escrúpulos tenemos hoy abundantes testimonios documentales.

Los antiguos cronistas ya apuntaron algún episodio, Abreu Galindo acerca de la captura de Tanausú, Espinosa sobre la traición a los mismos güimareses, sus únicos aliados.

Pero el interés de presentar el cuadro idílico del abrazo de las dos razas, tras la pasajera e inevitable guerra de conquista, hizo que la tradición histórica posterior echase sordina al tema. Por otro lado se acreditó la versión opuesta, de un exterminio total de la población indígena, debido sobre todo a plumas extranjeras ya otras por ellas influidas.

Fue en realidad Domingo Wolfel quién por primera vez enfocó el tema documentalmente. Se ocupó, desde luego del caso de Pedro de Vera en Gran Canana,  y del mismo con otros en La Gomera; pero también empezó a llamar la atención sobre las felonías de Alonso de Lugo en La Palma y Tenerife. Luego se han publicado muchas más pruebas y se han comentado ampliamente por nuestros mejores investigadores.

Tema tan vasto, y que ya ha sido puesto en evidencia, no me atrevo a desarrollarlo otra vez en detalle.

El calificativo de negrero, que se ha dado a Lugo, es más bien suave, pues los comerciantes de esclavos no tenían que ser siempre desleales en sus negocios. Episodios como la venta de los jóvenes rehenes de ambos sexos entregados por los jefes palmeros, de los guanches de Adeje capturados con pretexto de bautizarlos, del hijo de Bentor vendido dos veces tras haber cobrado su rescate, y tantos otros, basta con aludirlos. Es
tal vez más interesante la evolución de la actitud de los Reales Consejos, esto es, de los Reyes, ante esta conducta: primero silenciada, fue luego objeto no sólo de reprobación, sino de insistentes medidas de reparación, que pusieron a Lugo en difícil situación, en sus complicados y frágiles arreglos económicos. La distinción entre esclavos de buena guerra, que serían los de bandos de guerra, y guanches libres, por pertenecer a bandos
de paz, fue reconocida por él mismo por escrito, en carta a los regidores Gulio de 1499) pero no se respetó lo más mínimo en la práctica. La indignación de don Alonso llega a su colmo cuando, de orden real, se presenta en Tenerife el gobernador de Gran Canaria Lope Sánchez de Valenzuela, en 1498, con el propósito de liberar a todos los guanches cautivos, que fue sacando de casa en casa. En fin, los atropellos del conquistador dan lugar a una reclamación general, que se vio en la Corte por gestión de los procuradores
de pobres ante las Reales Audiencias; y al mismo tiempo se produjeron innúmeras reclamaciones individuales, con análogo amparo.

Para cerrar ese tema del trato arbitrario aplicado por Alonso de Lugo a sus súbditos indígenas, me referiré al empeño que muestran sus regidores, sin duda inspirados por el conquistador, para obtener la expulsión de la Isla de todos los guanches «horros», o sea libres, pues en cuanto a los esclavos, eran bienes privados, contra los que no les convenía atentar. Pero lo cierto es que los Reales Consejos jamás atendieron estas instancias, ni Alonso de Lugo puso en juego sus facultades de Gobernador para tal fin.

Antes bien, de hecho el ahorramiento de los esclavos guanches, en parte por actuación ya costas de sus parientes libres, fue progresando hasta que los siervos indígenas desaparecieron y fueron sustituidos por los extranjeros, procedentes, ya de capturas en Berbería, ya del mercado portugués de Cabo Verde.” (Elías Serra Rafols en: Agustín Millares Torres; 1977, t. II: 270-1)

1497 Abril 15.
548-16.-Pedro Magdalena. Unas tas. q. está desdel barranco de las cuevas de Pedro Byscayno fasta el entrada de la tas. llanas de Anasbay q. lindan de la parte de arriba con el camino real q. va a la Alaguna e de la parte de abajo llegan fasta la mar q. puede ser 3 c. e unas cuevas q. está en la dha. tierra de la banda debajo junto con la mar. 15-IV-1497. El Adelantado. [Hay anacronismo entre la fecha y la firma]. (Datas de Tenerife, libros I al IV)

1497 mayo 20.
Juana  de Morales (mujer de Andrés de Yévenes,  vecina  de Sevilla)  vende  a Alfonso Martínez  de Arroya  y  a María Ruiz  (su mujer, ambos vecinos de  esta  ciudad)  una  esclava  canaria,  de nombre  ..  .  y edad  .  .  ., natural de Tenerife.  (G. B.  B.,  sin fol.).


1497 Junio 3.
8.-Fernando de Galves. Dio el Señor Governador unas tas. a con unas aguas que tiene en las dichas tas. que son en Tegeste entre los dos barrancas aguas bertientes d' un cabo e de otro con lo que le pertenece en las dhas. tas. linde Francisco de Medina y van a partir con las tas. de S. de Soria, el barranco las parte de por medio. Este día tomó la posición. Ts. que fueron presentes de como las tomó y folló, Francisco de Medina, Al"
Peres de Cabrera e Pero Benites sobrino del Sr. Governador y otros ...por ante mí Al" de la Fuente ...3-VI-97. (Datas de Tenerife, libros I AL IV)

1498 Junio 4.
55.-[Pregó]n.

Este día se pregonó el pregón de arriba e el pregón e ordenación que todos  los vezinos veniesen a hazer casa dentro de quinze días e que diesen razón por donde lo pedieron, so pena de las dichas ordenancas. Tachado Gorvalán.

1497 Junio 5.

Documento relativo a la “aparición” de panes de cera en las costas del sur de la isla Chinech (Tenerife), donde nuestros ancestros continuaban haciendo procesiones en honor de Nuestra Señora Chaxiraxi, fuera del  el control de los invasores cristianos.

«In nomine Domini, amen. Sepan cuantos este público instrumento de fe vieren, cómo en la villa de San Cristóbal, que es en la isla de Tenerife, domingo veinte y cinco días del mes de junio, año del nacimiento de nuestro Salvador Jesucristo de mil y cuatrocientos y noventa y siete años, en presencia del muy virtuoso caballero Alonso de Lugo, gobernador de las islas de Tenerife y La Palma por el rey y reina nuestros señores.

»En presencia de mi Fernando Alvarez, canónigo de la iglesia de Canaria, por la autoridad apostólica público notario, y de los testigos que de yuso serán escritos sus nombres.

Pareció presente el honrado y discreto varón Antonio de Arévalo, continuo, criado de los reyes nuestros sefiores, e dijo que por cuanto en esta dicha isla se decía de público y era notorio un milagro que de cada año acontecía, de aparecer cierta cantidad de cera hecha en panes de veinte años a esta parte, en un cierto término desta dicha isla, que por ende pedia y pidió al dicho sefior gobernador, mandase tomar testigos dignos de fe, para certificación del dicho milagro, para lo mostrar en cualquiar o cualesquier partes donde fuese dicho, para aumentación de la devoción de los fieles cristianos, donde fuese mostrada alguna parte de la dicha cera, o dello fuese hecha mención y que rogaba y requería, a mi el dicho notario, que lo que así dijesen los dichos testigos que por él fuesen presentados ante el dicho señor gobernador, se lo diese por testimonio en manera que hiciese fe, donde quiera que fuese mostrado y luego, encontinente el dicho Antonio de Arévalo presentó por testigos a Pedro Fernández y a Diego Fernández, y Alonso Sánchez de Morales, naturales de la isla de Fuerteventura y vecinos desta isla de Tenerife, y Gonzalo Méndez, castellano, y Pedro Maninidra, y Pedro Mayor, naturales de la isla de Gran Canaria, y Pedro de Ervas, e Ibone de Armas, vecino de la dicha isla de la Gran Canaria, que ahora están y habitan en esta dicha isla de Tenerife.

»Los cuales dijeron, y cada uno dellos dijo, como era verdad que cada año, siendo esta isla de infieles, que venían a ellas los fieles cristianos, que moraban en estas islas comarcanas, a ésta, en navíos, para saltear y tomar de los canarios llamados guanches, que aqui vivian. y que como descendian en aquella parte que se dice Goymar, que es en esta dicha isla, que hallaban la dicha cera y la llevaban, y la tenian y tienen en gran reliquia y veneración. y los dichos Pedro Fernández y Diego Fernández y Gonzalo Méndez y Alonso Sánchez de Morales y Pedro Maninidra y Pedro Mayor dijeron, que de cuatro años a esta parte han visto la dicha cera en la dicha isla, y han sido presentes con otros muchos, cuando se hallaba la dicha cera en el dicho lugar de Goymar. y los dichos Pedro de Ervas e Ibone de Armas dijeron, que ha veinte años, poco más o menos, que saben y vieron traer la dicha cera a muchas personas y todos dijeron, y cada uno dellos dijo, que, a las veces, parecía de diez o doce libras, y otras veces quince y veinte libras y que saben que este presente año pareció cantidad de veinte libras y más y que los dichos Pedro Fernández y Diego Fernández y Alonso Sánchez de Morales y Pedro Maninidra y Pedro Mayor fueron en hallar, este presente año, cuatro o cinco días antes de la Purificación de Nuestra Señora la Virgen María y que han oído decir a muchas personas que la han hallado, que siempre por este tiempo se halla y parece, y que por esto era y es verdad y muy notorio, asi en esta isla de Tenerife como en las otras, islas de Canaria comarcanas a ella, porque muchas personas, como dicho es, la han hallado y que este presente año fueron más de veinte personas presentes cuando apareció, que habían ido en busca de esclavos de vecinos que se habían ausentado, y que así pasa en verdad. De lo cual, el dicho Antonio Arévalo pidió y rogó a mi, el dicho notario, se lo diese por testimonio, en manera que hiciese fe. y yo, el dicho Fernando Alvarez, notario susodicho e infrascripto, doy fe y ha go saber a cualquiera o cualesquier personas ante quien este testimonio fuere mostrado, que pasa así en verdad todo lo  susodicho, y que es así muy notorio en estas dichas islas  Canaria y que este presente año, al tiempo que se halló la dicha cera, no había candelas para decir misas, ni para bendecir, el día de la Purificación de Nuestra Señora la Virgen María, por cuanto en esta isla no hay colmenas para sacar cera, si no la traen de la Gran Canaria, por ser esta dicha isla  nuevamente ganada de mano de infieles, y puesta debajo del yugo de nuestro Salvador Jesucristo, y trajeron la dicha cera.  Y yo, el dicho notario, que al presente sirvo por cura en esta dicha isla, hube y recibí doce libras de la dicha cera, y así otras tantas hice haber al mayordomo de la iglesia, para celebrar el culto divino, de lo cual yo di cierta cantidad al muy reverendo en Cristo, padre y señor, don Diego de Muros, obispo destas dichas islas y obispado de Canaria, que aquí vino a visitar isla e  iglesia della. El cual envió de la dicha cera a de estas islas a  Santa Maria de Guadalupe, y a otras iglesias del dicho su obispado, para que la tuviesen en reliquia. A lo cual todo que dicho es fueron presentes por testigos los honrados varones Fernando de Trujillo, lugar teniente de gobernador en esta dicha isla, y Pedro Mexía, y otras muchas personas, que fué y pasó lo susodicho en el día, mes y ano sobredicho. Y yo, Fernando Alvarez, clérigo de la diócesis de Jaén, canónigo en la iglesia de Canaria, por la autoridad apostólica público notario, en uno fuí presente con los dichos testigos, y vi y oí todo lo susodicho, y en nota recibí de donde este público instrumento con mi propia mano saqué y escribí, siendo para ello llamado, requerido y rogado. Ferd. Alvari, apostolicus notarius». (En: Alonso de Espinosa, 1980: 66-69)

1497 Junio 8.
934-48.-Pablo Martín, canario de Gran Canaria. Una cueva q. era avchón del Rey de Tacoronta, q. es cabo la mar, q. agora vos tenéis. E por este alvalá vos pongo en la posisión d ella. 8-VI-1497. (Datas de Tenerife, libros I al IV)

1497 Junio 8. Dto. 934-48.-Pablo Martín, canario de Gran Canaria. Una cueva q. era avchón del Rey de Tacoronte, q. es cabo la mar, q. agora vos tenéis. E por este alvalá vos pongo en la posisión d ella. 8-VI-1497.

1497 Junio 22. Medina del Campo (f. 319). Orden a Alonso Fajardo, gobernador de Gran Canaria, para que no permita que las conchas que en ella se pescan sean vendidas a ex~ranjeros o a personas distintas de las comisionadas para ello. El Rey y la J<eintl. Parra. Acordada: Don Alvaro. . (E. Aznar; 1981)

1497 Junio 22. Medina del Campo (f. 320). Facultad a Alonso Fajardo, gobernador de Gran Canaria, para que pueda conceder seguro a cualquier moro de Berbería que fuere a contratar a la Torre de Santa Cruz de la Mar Pequeña, con tal que no saquen armas o mantenimientos, y para asegurar a los que se sometan y paguen las parias, poniendo a salvo sus personas y su oro, ganado, esclavos y demás mercancias. El Rey y la Reina. Parra. Don Alvaro. . (E. Aznar; 1981)

1497 Junio 22. Ignorando la muerte de Fajardo, los Católicos le autorizaron a dar seguro a los moros, que se instalasen en término de Santa Cruz o aportasen su oro al "rescate". Por asociación de ideas, el mismo día se ocuparon de las conchas de Canarias, declarándolas regalía real, por ser necesarias "para cosas complideras a nuestro servicio". Al ocupar la infanta Isabel, la vacante del Príncipe D. Juan, el sueño de la unidad peninsular, incidió en los múrices: el 22 de enero de 1498, Antonio de Peñalosa, quedó encargado de la cosecha: "non consintades nin dedes lugar", a que los vasallos "tomasen" un solo múrice.
Debidamente registrados ante escribano, serían remitidos a los reyes de Portugal, "nuestros muy caros e muy amados fijos...", para trocar oro en la Mina. Muerta la infanta y su hijo Miguel, los múrices regresaron a la corona de Castilla, el 23 de agosto.
Buen negocio la fortaleza de Santa Cruz, Elvira Narváez, pospuso la entrega. Llamada a la corte, probó su celo al pisar Sevilla, contratando la carabela de Diego Papelero, en 7.496 maravedís, de "buena moneda de la de Canaria", por ir a la torre, con carga de bastimentos. (L. Al.Toledo)

1497 Junio 24. Valladolid (f. 314). Incitativa al conde de Cifuentes, don Juan de Silva, alférez mayor, miembro del Consejo y asistente de Sevilla, para que determine en el litigio sobre los bienes del difunto Juanoto Berardi, mercader florentino, entre los que se cuentan 233.333 maravedís y cincuenta esclavos que Alonso de Lugo, gobernador de Tenerife y La Palma, le adeudaba de la compañía para la conquista de La Palma, ciertos muebles y esclavos que dejó en su casa de Sevilla y 84.000 maravedís que le debía Guillén Celi, todo lo cual quedó en poder del obispo de Badajoz. Esta comisión es consecuencia de la petición presentada por Bartolomé de Marchiori, mercader florentino estante en Lisboa, a quien Juanoto Berardi debía un cuento de maravedís, para que Alonso de Lugo tuviese embargados dichos bienes hasta que se determinase cuál de los acreedores tenía mejores derechos, ya que el concierto establecido entre dicho gobernador y el mercader Jerónimo Rufalde, que tenía poder de Juanoto Berardi, para cobrar ciertas cantidades de maravedís, por lo que Jerónimo Rufalde se daba por pagado y Alonso de Lugo se obligaba apagar por él a Bernaldino de Orduña, lesionaba sus intereses. Johannes. Andreas. Antonius. Gundisalvus licenciatus. Johannes licenciatus. Ramírez. (Hay otra igual para el gobernador de Canaria, fol. 315). . (E. Aznar; 1981)

1497 Junio 26. Primera mención por parte de los castellanos a la Villa de San Cristóbal de La Laguna, nombre dado por estos invasores a Eguerew en la isla de Chinech (Tenerife).


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