sábado, 21 de marzo de 2015

"Simbología decorativa o ritual"


… la misma temática decorativa y pictorica, siendo esencialmente geométrica, la encontramos de forma repetida y en la ornamentación de algunas de nuestras cuevas canarias, siendo una de las as conocidas la “Cueva Pintada” (Gáldar).
La técnica de pintar era considerado un oficio casi exclusivo de mujeres, ya que eran ellas las que se encargaban de pintar las casas según recoge el cronista Abreu Galindo; lo mismo veremos entre la tribu de los Ouadhias, en la Gran Kabylia argelina, donde las mujeres son las encargadas de decoran sus casas con símbolos mágicos de tipo geométrico y utilizando los colores rojo, negro y blanco, los mismos colores que hallamos en la Cueva Pintada. Es por ello, creemos que son, las mujeres quienes se encargaban de conservar y transmitir las creencias de su pueblo, de una manera asequible para todos pues, aunque existen inscripciones
alfabéticas, no creemos que fuera de conocimiento general el uso y lectura de estos signos; que, incluso, quizás podrían corresponderse con una fórmula mágica.
Gáldar pudiera ser considerado como el centro político de la isla, por lo que el origen de esta enseñanza pictórica estaría, allí un centro principal que
transmitiese tanto las formas cerámicas como los símbolos, así como su significado, nos parece la más acertada y coherente para poder explicar la homogeneidad en la simbología que respondería a sus más profundas creencias religiosas y culturales y la y a su vez sería protegida de los invasores, portadores de otra cultura, a menudo incapaces de comprender, respetar y mucho menos tolerar unas creencias diferentes a las suyas. El ocultar su interpretación , cosa común por otro lado entre las mujeres bereberes actuales iría emparejada con la la existencia de los grabados y otros comportamientos culturales como queda constancia en algunas denuncias ante la Inquisición.


Si
n embargo las interpretaciones para estos signos en el norte de África, pueden ser igual de válidas para Gran Canaria: la mariposados triángulos enfrentados por el vértice, símbolo de las almas de los ancestros; el triángulo simple símbolo de la fecundidad de las mujeres pero también de los campos; de las fases lunares o la sucesión de las estaciones; las líneas onduladas como representación de las aguas y que hallamos en las cerámicas desde el Neolítico y permaneciendo a lo largo del tiempo; o la misma espiral y la serpiente tan frecuentes entre nuestros grabados rupestres, símbolos asociados a la luna, los ciclos de la vida, y de la muerte y por supuesto la resurrección tan presente en muchísimas culturas. No el paso del tiempo, nos indica que para esos pueblos representaría una forma de identificación grupal, en la que se vería reflejados, y dotada de un significado profundo de entender la vida.
María Gómez Díaz. Marzo de 2015.


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